El polivalente y polifacético Matthew Dear podría ser perfectamente el yerno deseado y modélico de cualquier matrimonio que deseen para su hija lo mejor de lo mejor vaya.
El americano nativo de Texas lleva una trayectoria musical impecable durante toda una década, la cual le ha permitido ganarse un estatus y una reputación digna de ser considerada y respetada dentro del circuito, más que mundial, universal de la música electrónica.
Si cogemos la música que ofrece con su nombre de pila, nos encontramos con un artista intimista y con gran delicadeza por mimar unas melodías de claro carácter pop, siempre minimalistas, y que entran dentro de la visión que puede tener un cantautor al uso pero utilizando los avances tecnológicos para aplicarlos a sus canciones, y obtener un resultado electrónico muy agradable para el gozo de una buena escucha musical en toda regla.
Su absoluta confirmación nos llegó con su último LP editado en 2006 en el fantasmagórico sello yankee Ghostly Internacional titulado “Asa Breed”. Era la clara evolución que ya había dejado entrever con sus dos primeros LP’S “Leave Luck To Heaven” (Spectral Sound, 2003) y “Blackstroke” (Spectral Sound, 2004) publicados en el subsello de Ghostly Int. bautizado como Spectral Sound, y que adopta como imagen corporativa el entrañable fantasma que nuestro querido Pacman siempre debía evitar a toda costa para no pasar a mejor vida y seguir con su labor de engullir su complejo vitamínico favorito.
Este universo sonoro del tejano llevado al formato en directo durante sus giras se transforma en la “Matthew Dear’s Big Hands”, es decir, una banda con guitarrista, bajista, pianista, etc, y donde Dear pone la voz para combinarlo con toda su artillería de instrumentos, sintetizadores, cajas de ritmos y demás llevando a término su gran esplendor artístico.
Como el concepto minimalista es algo que le pone bastante palote debido a su inspiración en artistas como Mike Ink (aka de Wolfang Voigt), Thomas Brinkmann o Ricardo Villalobos, Matthew Dear crea el pseudónimo llamado False para sus incursiones dentro del género del minimal techno editando todos sus trabajos en los sellos Plus 8 y M_Nus propiedad de Richie Hawtin, compañero de grandes y largas batallas minimalistas.
Y claro, cuando se trata de salir de fiesta y soltarse el pelo, cumple con el primer objetivo que tiene la música electrónica de baile que quiera ser considerada como tal, Matthew Dear adopta el alias de Audion, para hacer que todo esqueleto presente en cualquier pista de baile no pare quieto y sude la camiseta de esta colada y de las tres siguientes. Más gamberrete que de costumbre, guasón y con mucha picaresca sexual en sus títulos, Audion es el responsable de realizar monstruos rompe pistas, aquellos que luego son reconvertidos en hits como su Ep “Mouth To Mouth” que vio la luz en 2006 y de manera fiel como casi siempre en Spectral Sound. Ritmos frenéticos, estética rave en sus portadas, ácido como el solo con sus Roland 303 y 808, minimal techno y house desenfadado y totalmente descarado, Matthew Dear lleva a cabo todo lo que su cerebro y cuerpo serrano desean en la música que le hace bailar como un descosío.
En 2005 edita su único LP hasta el momento titulado “Suckfish” (Spectral Sound) y numerosos maxis excelentes y picantones como “Kisses” (2004), “Just Fucking” (2005) o “Just A Man / Just A Woman” (2006).
Sin olvidarnos que en sus vitrinas posee el honor de haber realizado el número 27 de la exitosa saga del club inglés Fabric, una larga lista de remixes para artistas como Hot Chip, Postal Service, Roman Flügel, Dj Koze, The Chemical Brothers, Terence Fixmer, Blackstrobe o Ellen Allien. Y no nos olvidemos de su exquisita selección como Matthew Dear para el séptimo volumen de la saga “Body Language” en el sello Get Physical (2008).
Lo dicho, que con un currículum así te salen novias y sellos por todas partes, a no ser que cuando se pone picantón en su faceta como Audion pertenezcas a la Conferencia Episcopal y tengas en tu habitación un póster de Monseñor Rouco Varela…
Cédrik Martínez






