En enero de 2005 nació en San Francisco (no de Asís, sino de los Estados Unidos de América) un sello que llegaba con la intención de abrir un poco el espectro musical de su ciudad, donde básicamente sonaba house vocal de lo más soso. 5 años después, el proyecto liderado por Claude Von Stroke se puede dar con un canto en los dientes, pues su propuesta sonora (tremendas basslines y funk electrónico) goza ya de aceptación mundial.
Para celebrar el buen momento que están viviendo, y para de paso repasar lo que ha sido este lustro de música, Dirtybird publicará en abril un triple trabajo donde se recopila lo que ha sido, es, y será el sello. Y nosotros que lo veamos.






