Tal como bien se dice de los libros, tampoco hay que juzgar un disco por su portada, pero con la compilación del sello Cheap Thrills (fea a rabiar, digna de un cassette zarrapastroso de gasolinera), algo malo ya se puede intuir sólo videando su parte delantera. Y efectivamente, por mucho que en UK digan que su sonido es lo más guachi del momento -a ver lo que dura-, esta recopilación (un cd con temas sueltos y otro mezclado por Hervé), no ha conseguido más que ponerme de bastante mal humor.
¿Es esto el mejor ejemplo de vanguardia y música electrónica de calidad venido de las Islas Británicas? No os lo creáis, puro hype y tontería para modernos de pacotilla, ávidos de escuchar cosas nuevas semana sí, semana también, aunque sean como la patraña de hiphop-makineo-dubstep-techno de baratija que nos encontramos en este artefacto. No os gastéis el dinero en esta basura (ni siquiera espacio en vuestro disco duro!), con la de discos y artistas desconocidos buenos que hay por el mundo, y que tengamos que tragarnos esto… si Frank Zappa levantara la cabeza…venganza!






