Algunos nombres vienen como anillo al dedo en según qué sellos, y desde luego que el de Peter Kruder (archifamoso mundialmente por ser la mitad de Kruder & Dorfmeister) se adapta perfectamente al ideario sonoro del sello de Stefan Goldmann, Macro. ¿Porqué? Porque en sus producciones, además de buscar mover el esqueleto, que es obvio, intenta ni que sea ir un poquito más allá, y a través de temas como “Chordal” -harmónico, oscuro, vanguardista- lo consigue con creces.
Aunque servidor prefiera la otra cara del maxi con “Law of return”, más atmosférico, más deep, más cinemático y como decía aquel, más mejor.






